Algunos poemas IV
Letargo
Decidió hace unos años
retirarse, desaparecer.
retirarse, desaparecer.
Se repetía
que la vida nunca le fue amable.
Sufría por su condición,
por la época que le vio nacer ,
por el lugar donde creció.
Sufrió por amor,
debió de sufrir mucho,
porque decidió que prefería
vivir muerto
a vivir esa vida que le ahogaba.
que la vida nunca le fue amable.
Sufría por su condición,
por la época que le vio nacer ,
por el lugar donde creció.
Sufrió por amor,
debió de sufrir mucho,
porque decidió que prefería
vivir muerto
a vivir esa vida que le ahogaba.
El letargo es su rutina ahora,
jamás emoción alguna
le sacude ni un segundo.
Respira, come, defeca y duerme,
pero vive muerto,
como decidió.
Me pregunto
si es una decisión
cobarde la que tomó,
o si por el contrario
fue un ser lúcido,
con el arrojo suficiente
para renunciar a esa vida podrida
que la fortuna,
que la fortuna,
maldita bromista pesada,
eligió para él.
eligió para él.
Alas
No se que me pasa,
me pica a rabiar la espalda,
mi vida está girando,
tomando un nuevo rumbo.
¿Os acordáis deTobi,
aquel niño con alas
de esa vieja pelicula
que dio la vuelta al mundo?
Tan raro es tampoco.
Pues lo creáis o no,
de la raiz de mis escápulas
están brotando alas.
¿No os parece absurdo?
No se si será el teatro,
la danza o la poesía.
Quizá al respirar a fondo
crecieron de modo abrupto.
¿Ey! Que no soy un ángel,
y tampoco un pajarito.
Pero ya que tengo alas
a volar por la vida me apunto.
de la raiz de mis escápulas
están brotando alas.
¿No os parece absurdo?
No se si será el teatro,
la danza o la poesía.
Quizá al respirar a fondo
crecieron de modo abrupto.
¿Ey! Que no soy un ángel,
y tampoco un pajarito.
Pero ya que tengo alas
a volar por la vida me apunto.
Camino
No sé quién soy
ni donde me encuentro.
No se siquiera
hacia dónde voy.
ni donde me encuentro.
No se siquiera
hacia dónde voy.
Si os miro a vosotros
perdidos os veo,
nadando en un mar
repleto de dudas.
¿Os parece poco?
Pero en estos momentos
que viviendo estamos
hasta creo que es raro
no sentirse extraviado.
Mi desconfianza pues
para los centrados.
Para aquellos que dicen
tener claro el camino.
Una de dos:
o no han escuchado
lo que unos y otros,
nos andan contando,
o bien son adeptos
fieles a una idea,
prestos a aplaudir
cualquier cosa que oigan
del gurú de su causa.
Yo no puedo evitar
sentirme perdido.
Dudar de lo que oigo,
cuestionarlo todo.
Quizá es ese el camino
que me llevará
a encontrar mi destino.
Comentarios