Poemas VI
Dragones
Te amo tanto, tanto...
Y me duele sin fin
sentirte tan tan lejos...
Me has dado tu amor,
y el tesoro más valioso
que jamás pude soñar.
Pero no se cómo luchar
contra los dragones
que nadan entre tus neuronas,
cómo espantarlos,
que te dejen en paz.
Esos malditos escupefuegos alados
te llevan con ellos,
mi corazón aúlla desolado
mientras me miras perdido
y te alejas, te alejas, te alejas...
Te amo tanto, tanto...
Y me duele sin fin
sentirte tan tan lejos...
Me has dado tu amor,
y el tesoro más valioso
que jamás pude soñar.
Pero no se cómo luchar
contra los dragones
que nadan entre tus neuronas,
cómo espantarlos,
que te dejen en paz.
Esos malditos escupefuegos alados
te llevan con ellos,
mi corazón aúlla desolado
mientras me miras perdido
y te alejas, te alejas, te alejas...
Nívea
Mi piel abrasa tu nívea piel
al rozarse.
Nos sublimamos y nos fundimos
con el aire.
Y ya no somos más tu y yo.
Somos aliento de amor,
viento que arde.
Triste
Ando la vida triste
con suelas de sueños rotos,
por el bulevar aquel
en que moraba Chavela.
La vida triste me empuja
y yo me dejo llevar.
Arrastro una cruz de olvido
que es sino o pena o castigo.
La vida triste comanda,
y a su rumbo yo me plego.
Desde que tú no estás
habito en un mundo raro.
Así es esta vida triste.
Solo un recuerdo me alienta,
cuando amanecí en tus brazos
abandonado a mi suerte.
Comentarios