Algunos poemas III

Silencio


Ven, siéntate aquí conmigo.


¿Oyes el mar como susurra
su eterna melodía?
Me habla al oído
y no dice nada
pero lo cuenta todo.
Me conoce tan bien.
Me acoge en su inmensidad
si necesito purificarme,
o cuando simplemente
me abrasa el calor.
Escucha con atención
mi silencio,
y sin hablarme es capaz
de iluminar mi mente
cuando se ahoga en un mar…
de dudas.




Sonrisa


Te veo, me miras.
Te miro, me observas.

Me rindo, tu ganas.
Tu sonrisa me desarma.



Nunca

Escribo para ti
desde una malsana cobardía.
Con letra preciosa
te dedico una canción
de amor desesperado
que nunca escucharás.
Busco las más enrevesadas metáforas
para que si por un casual
cayeran en tus manos estos versos
no pudieses entender cuánto te quiero.
Así pregono y a la vez oculto
que sin ti vivir no puedo.
Y es que moriría
si al saber de miamor
te alejases de mí,
me dijeses adiós.


Hierba

Yo soy de mar y tu de montaña,
adoro el sol y tú lo detestas.
Me encanta andar por la hierba, y a ti tocarla te da alergia.
Yo medito y me elevo
y tú te tiñes el pelo.
Correr, nadar, saltar me despierta,
a ti te pirra ir de tiendas.
Raffaella me enamora,
tú te pirras por Madonna.

En fin, somos como dos gotas,
una de aceite y otra de agua.
Nada nos une en principio,
blanco y negro, noche y día.
Pero desafiando leyes
feng shui y otras sandeces,
somos una unión perfecta.
Un amor loco nos une
nos sustenta y nos da fuerza.

Comentarios

Entradas populares